martes, 4 de septiembre de 2007

Cercedilla-Segovia, Etapa 2

Distancia: 38,3 km
Tiempo pedaleado-empujado: 3h8min
Tiempo empleado: 5h15min
Velocidad media: 12,2km/h

Me desperté con las piernas algo cargadas por la paliza del día anterior y mientras llenaba las alforjas me comí tres galletas y un puñado de avellanas que no es mucho desayuno pero tampoco había más. De ahí me fui al cruce de la carretera de las Dehesas a esperar a Eva que me iba a acompañar en la etapa de ese día, con la subida al puerto de la Fuenfría (el primero de mi vida en bicicleta por cierto) en un momento llegó y después de montar su cuenta nuevo, regalo de cupleaños que había sido el día anterior, momentos que aproveché para estirar un poco, salimos a pedalear. Enseguida noté que no andaba muy fino, entre el cansancio del día anterior y que empezamos a subir sin nada de calentamiento empecé a notar las piernas como palos enseguida, de corazón y pulmones iba bien, pero me costaba pedalear bastante. Así fuimos subiendo, Eva se me iba y me esperaba siguiendo las indicaciones de su GPS, que se había currado la ruta y todo la tía, una crack. Así poco a poco y con paradas de vez en cuando llegamos a un puente donde me paré a descansar, era un poco penoso, iba con todo el desarrollo metido y sufriendo. Allí entre que Eva cargó una de las alforjas a pesar de que yo decía que no lo iba a notar, que si lo noté, y que pasó un grupo de ciclistas con pinta de pros muy maqueados con sus bicis tope de gama y caras de sufrimiento y con la idea de que si estos sin alforjas van jodidos a lo mejor yo no voy tan mal volví a salir con mejores sensaciones. Además en breve la pendiente se suavizó algo y empecé a disfrutar de la subida, tranquilo, pero incluso pudiendo mirar el paisaje.

En el mirador de Vicente Aleixandre hicimos una paradita con las fotos de rigor y allí nos encontramos con un grupo de ciclistas maduritos que me contaron que habían hecho el camino hace un par de años, que procurase dormir en Ciguñuela y que evitase los arenales a toda costa que no sabían las veces que habían pinchado ahí y que habían pasado las de caín así que con consejos y todo seguimos subiendo hasta un poco antes del Mirador de la Reina donde paramos para comer un poco por que me dio un súbito ataque de hambre, comprensible dado el desayuno que había hecho.

De ahí casi sin enterarnos llegamos a coronar el puerto que al final, y a pesar de como empecé a subirlo se me hizo corto. Desde allí intentamos llamar a Elisa y Mariola para avisar de que bajábamos hacia Segovia donde habíamos quedado para reunirnos con ellas y comer Juntos y a Ana, una amiga del trabajo que vive allí y que también había quedado en ver al pasar por allí. Como no había cobertura tuvimos que dejar las llamadas para más adelante y empezamos a bajar por una pista llena de piedras que luego está asfaltada en algunos tramos. Cuando conseguimos llamar les dijimos a todas que estaríamos en Segovia en una hora y media más o menos, aunque al final fueron dos horas y media o así porque pinché dos veces seguidas la rueda de atrás.

El pinchazo fue por una espina de alguna planta que se clavó en la cubierta lo suficientemente poco como para no notarla pasando la mano por dentro pero lo suficientemente pinchada para atravesar la cubierta con mi peso sobre la bici, de ahí el segundo pinchazo. Así en un momento usé todas las cámaras que llevaba y Eva me dio la que había traído ella por si volvía a pinchar antes de parchear las pinchadas.
En un momento dado, las flechas amarillas nos indicaban un desvío a la izquierda y el GPS seguir adelante, hacia la carretera y yo me empeñé en tirar por camino, así que tuvimos un rato de empujing campo a través para llegar a Segovia por pistas arenosas y no especialmente bonitas, creo que es más recomendable la opción de bajar por pista hasta la carretera que creo que tiene carril bici paralelo y entrar por ahí pero eso será otra vez.



En Segovia encontramos a Elisa y Mariola que nos pitaron desde el coche y quedamos en el Acueducto para que aparcasen. Allí llamé a Ana que ya estaba un poco preocupada y se vino también al Acueducto. Mi idea era continuar esa etapa, pero entre que estaba cansado, la perspectiva de comer a gusto y que Ana me ofreció quedarme en su casa allí se acabó la etapa. Comimos de maravilla unas tapas en la Plaza y visitamos la Catedral con sello para la Credencial incluido y vi a otros dos bicigrinos extranjeros que luego supe que eran checos, hablé un momento con ellos y nos despedimos, luego Ana se fue a estudiar un rato y el resto dimos una vuelta, quitamos la pata de cabra que llevaba en la bici que no valía de mucho y vimos que la que le había encargado a Elisa del Decathlon no se podía poner por la pinza del freno y cambié el enganche roto de mi alforja por uno de los de las de Eva. Hacia las 8 Ana me llamó para llevarme a su casa y Elisa, Mariola y Eva se volvieron a Madrid después de una despedida sentida de Elisa que me había traído unos sandwiches y barritas energéticas, que es que es un sol . Me duché, lavé un poco de ropa y nos fuimos, Ana y yo, a tomar algo con sus amigas y luego vuelta a casa donde conocí a sus padres, cena y a dormir. Quiero dar las gracias a Ana & Family que me acogieron de maravilla y a Eva que me subió la alforja, me dió su cámara y el enganche de la alforja, esta etapa sin tanta asistencia seguro que habría sido muy distinta. Y a Elisa con sus sandwiches y todo lo demás, te quiero.

Besos par todos.

5 comentarios:

Verito en adaptación al Japo dijo...

Konnichiwa!!
ya veo que el camino no es todo lo fácil que se podría esperar, pero acaso, alguien lo había supuesto ;-) ?? Mucho ánimo Pablito y espero que la adaptación a tanto tiempo en bici no se haga demasiado dura, a pesar de los pinchazos y el cansancio.
Un besote enorme. Ai shiteru

Eva dijo...

Tras nuestro everest madrileño, tambien llamado puerto de la Fuenfría...¡ancha y plana es Castilla! . Conserva siempre el anillo del destino (cámaras) en perfectas condiciones.Disfruta mientras puedas y no temas tu llegada a Mordor (León)...

Antonio dijo...

Pablo: estabamos un poco preocupados por no ver noticias tuyas en el blog. Hoy al llegar al trabajo he leido tus nuevos comentarios y ya me has alegrado el día. Eres una bestia humana. Mucho ánimo y dale fuerte al pedal, que nos tienes a todos con el corazón en un puño. ¡ESE PABLO!, ¡ESE PABLO!, ¡EH! ¡EH!

Oscar dijo...

Vamos machote!!!!!
Ayer me conecté y vi que no había nada y ya pensaba que no ibas a contarnos tus experiencias.
Gracias por alegrarnos cada mañana. Anima un montón el entrar y ver cópmo vas.
Ánimo

Elisa dijo...

Hola guapo, ya era hora de que te escribiera algo, pero como prefiero hablar por teléfono, ya no sé que contarte después.
Ya sabes que te quiero mucho, y que espero que difrutes mucho de este camino del que tenías tantas ganas (claro es el primero en bici!!!) Que ese espíritu que se respira por ahí te envuelva y que te pasen cosas de esas que son un poco mágicas (por cierto tienes una carta pendiente para el que te arregló la bici en Ulm).
Muchos besitos y mucho ánimo:
ELISA
¡¡¡¡¡ULTREYA!!!!!